13.1.05

El misterio de la vida por Josei Toda (Parte 1)

La siguiente es una traducción de un ensayo del segundo presidente de la Soka Gakkai. El artículo fue publicado por primera vez en la edición de julio de 1955 del Daibyakurenge, una publicación de la Soka Gakkai dedicada al estudio y fue reimpresa en la Recolección de Obras de Josei Toda, vol. 3, pp. 5-22.

El universo es vida en sí mismo; por lo tanto, cuando morimos, nuestra vida se fusiona dentro de la vida mayor del universo y no existe un lugar en el que se pueda encontrar. Esto es análogo al intervalo entre los dos instantes de sufrimiento, en el cual parece no haber sufrimiento, o el intervalo entre dos momentos de regocijo en los que la alegría parece haberse desvanecido, o el intervalo del sueño en el cual nuestra mente conciente no está en un lugar en el que se pueda encontrar. Nuestra vida en la muerte no vuela en algún lugar como un espíritu.


En el año 2000 se conmemoró el centésimo aniversario de su nacimiento.
Cuando el régimen ultra nacionalista y totalitario de Japón utilizó el Shinto para llevar a la nación al desastre de la Guerra del Pacífico (Segunda guerra mundial), proclamé con fuerza junto con mi maestro, el profesor Tsunesaburo Makiguchi y mis amados compañeros con los que compartía las mismas ideas, que la política religiosa del gobierno era absolutamente errada. Expliqué el porqué de que fuese ilógico e inmoral forzar a los ciudadanos a que rindieran homenaje a los santuarios Shinto. Por esta razón, sufrí persecuciones en el verano de 1943 y pasé dos años en prisión.

A pesar de mi inocencia, pasé muchos días de tristeza cavilando en una fría celda. Un pensamiento me llevaba a otro, hasta que, finalmente, llegué al tema esencial de la vida, es decir, al de su inescrutable esencia. ¿Qué es la vida? ¿Existe sólo en este mundo? ¿Continúa hacia la eternidad? Desde tiempos remotos son preguntas que han sido consideradas misterios. Los llamados santos y sabios del pasado intentaron resolver estos problemas.

Debido a las malas condiciones sanitarias, la prisión estaba infectada de pulgas. Revolviéndose bajo la luz del sol primaveral, las pulgas, sencillamente, se movían alegremente. En uno de los tablones de madera del piso puse a dos de ellas, éstas movían las patas sin cesar. Aplasté una mientras que la otra se mantuvo moviéndose despreocupada. ¿A dónde se había ido la vida de la pulga? ¿Había desaparecido de este mundo para la eternidad?

Supongamos que hay un árbol de cerezo. Si rompemos una rama y la colocamos en un jarrón, con el tiempo le brotarán retoños y, en su momento, también saldrán nuevos brotes de frágiles hojas. ¿Es la vida de esta rama de cerezo la misma del árbol original? ¿O es ahora diferente? La vida es en verdad misteriosa.
Desde hace mucho tiempo, he relatado la gran agonía y el gran tormento que sufrí cuando murió mi hija poco después de su nacimiento. Mis pensamientos eran: ¿Por qué estoy sufriendo tanto por la muerte de mi hija? ¿Y qué ocurriría si falleciera mi esposa? (Posteriormente ella murió, y su muerte me causó un gran dolor.) ¿Y si llegan a fallecer mis padres? (Ellos también murieron, y lamenté enormemente sus muertes.) Entonces pensé: ¿Y si muero yo? Este pensamiento me hizo temblar y me produjo mareos.

A partir de esa experiencia, comencé a estudiar el cristianismo y luego puse mi confianza en el sutra del Buda Amida (Buda de la tierra pura), en busca del camino correcto recorrí diversas corrientes de la fe. Sin embargo, por mucho que lo intenté, no pude encontrar una solución convincente al dilema de la vida. Fue así como ponderé este problema una vez más en mi solitaria celda. Como siempre me habían interesado las ciencias y las matemáticas, no podía creer en nada ilógico o irracional.

Me dediqué a leer sobre el Sutra del Loto y sobre los escritos de Nichiren Daishonin. Entonces entré en contacto con algunos misteriosos pasajes del Sutra del Loto. Para experimentar el significado de esos pasajes, comencé a entonar Nam-myoho-renge-kyo, tal como lo enseñó el Daishonin. Cuando terminé de entonar dos millones de veces, experimenté algo místico, observando en mi mente un estado de existencia que antes nunca había conocido. Temblando de alegría me puse de pie en mi solitaria celda, y proclamé a todos los Budas y bodhisattvas de todos los tiempos y espacios: “Me he liberado de toda mis captaciones equivocadas de la realidad provenientes de cinco años de seguir las enseñanzas de Confucio y he llegado a conocer mi misión cinco años después”. Gracias a esta experiencia, he llegado a entender el aspecto esencial de la vida según lo expuesto en el Sutra del Loto, y es esto lo que trataré a continuación.

Pasado, presente y futuro
El capítulo “Símil y parábola” del Sutra del Loto declara:
En aquel momento el Buda le dijo a Shariputra, “Ahora, en medio de esta gran asamblea de seres celestiales, seres humanos, shramanes y brahmanes, entre otros, digo lo siguiente. En el pasado, como veinte mil millones de Budas, por el bien del camino insuperable os he enseñado constantemente y os he convertido. Y vosotros, a lo largo de la obscura noche me seguisteis y aceptasteis mis instrucciones. Porque yo usé medios hábiles para guiaros y conduciros, vosotros habéis nacido rodeados de mi Ley.
Shariputra, en el pasado yo te enseñé a que aspiraras y a que prometieras alcanzar el camino del Buda. Pero ahora has olvidado todo ello y, por el contrario, supones que ya has alcanzado la extinción.
Ahora, puesto que mi deseo es que traigas de nuevo a tu mente el camino que inicialmente prometiste seguir, por el bien de los seres que escuchan la voz estoy enseñando este sutra del Gran Vehículo (Mahayana) que es denominado el Loto de la Ley Maravillosa, una Ley para instruir a los bodhisattvas, una ley que los Budas guardan y mantienen en sus mentes.

Shariputra, en las eras por venir, después de que hayan pasado un número incontable, ilimitado e inconcebible de kalpas, harás ofrendas a varios miles, decenas de miles, millones de Budas, honrarás la Ley correcta y la respaldarás. Cumplirás con cada uno de los aspectos del camino del bodisatva y lograrás convertirte en un Buda”. (Sutra del Loto 3, 51)

El capítulo “Parábola de la Ciudad Fantasma” establece:
[El Buda le anunció a los monjes: “...El Buda de la Gran Excelencia de la Sabiduría Universal se dirigió a toda la gran asamblea, diciendo:] ‘Estos dieciséis bodhisattvas “shramanes” son de un tipo muy difícil de encontrar, sus facultades son penetrantes y agudas, su sabiduría es brillante y amplia. Ya en el pasado ellos han dado ofrendas a inmensurables miles, decenas de miles, millones de Budas. En compañía de esos Budas constantemente han llevado a cabo prácticas brahmanes, han recibido y han abrazado la sabiduría del Buda, la han explicado a los seres vivos y los han hecho entrar en ella. Ahora todos vosotros deberíais, de vez en cuando, asociaros a ellos y darles ofrendas. ¿Por qué? Porque algunos de vosotros, seres que escucháis la voz o pratyekabudas o bodhisattvas, podréis abrazar la fe en las enseñanzas de los sutras proclamados por estos dieciséis bodhisattvas, y aceptaréis y abrazaréis estos sutras y nunca los denigraréis, entonces tales personas podrán todos manifestar el anuttara samyak-sambodhi, la sabiduría de El Que Así Llega”.

El Buda, dirigiéndose a los monjes dijo:
“Estos dieciséis bodhisattvas constantemente deseaban exponer este Sutra del Loto de la Ley Maravillosa. Los seres vivos convertidos por cada uno de estos bodhisattvas son iguales en número a seiscientos diez mil millones nayutas de arenas del Ganges. Existencia tras existencia estos seres vivos renacen en compañía de ese bodisatva”. (Sutra del Loto 7, 133-34)

El capítulo “Duración de la Vida de El Que Así Llega” declara:
[En ese momento el Buda dijo a la gran multitud de grandes bodhisattvas…] “Hombre bondadosos, El Que Así Llega observa cómo entre los seres vivos hay quienes se deleitan en una Ley pequeña, escasos de virtud y altamente corruptos. Para tales personas describe el modo en que en mi juventud abandoné mi hogar y alcancé el anuttara-samyak sambodhi [la iluminación]. Pero la verdad es que el momento desde el que alcancé la budeidad es extremadamente largo, como os he explicado...” (Sutra del Loto 16,226)
La sección en verso del capítulo “Duración de la Vida de El Que Así Llega” también declara:
Desde que yo manifestéla budeidadel número de kalpas[un período de tiempo extremadamente largo]que han transcurridoes de cientos, miles, decenas de miles,millones, trillones, asanikhya [incontables] (Sutra del Loto 16, 229)

Aunque es solamente una fracción del Sutra del Loto, el pasaje anterior indica que la totalidad de las enseñanzas budistas de Shakyamuni fueron expuestas sobre el supuesto básico del pasado, el presente y el futuro de la vida, es decir, la eternidad de la vida. Por lo tanto, si el concepto de vida eterna fuese reemplazado por la idea de que la vida se limita al presente, el budismo perdería su fundamento filosófico.
En este sentido, se puede juzgar la profundidad y la amplitud de los diversos escritos budistas y determinar si son profundos y amplios o superficiales y estrechos según la visión de la vida que asumen. No hace falta decir que Nichiren Daishonin estableció sus enseñanzas según la noción de la eternidad de la vida. El Daishonin investigó la existencia de la vida a mayor profundidad que Shakyamuni y fundamentó sus ideas sobre la vida en su nivel más esencial.

En “La apertura de los ojos” el Daishonin declara:
El confucianismo describe los Tres Soberanos, los Cinco Emperadores y los Tres Reyes, a quienes llama los Honorables de los Cielos. …Algunos dicen que, si le preguntáramos que había antes de que nacieran nuestros ancestros, nos encontraríamos con que la vida nació de una fuerza primaria, mientras que otros declararían que la eminencia y la falta de nobleza, la alegría y la tristeza, lo correcto y lo incorrecto, la ganancia y la pérdida ocurren simplemente como parte del orden natural. Éstas son teorías que se discuten con audacia, pero que no se percatan del pasado o del futuro. El misterio, como hemos visto, significa ignorancia u oscuridad, y es por esta razón que se le denomina misterio. Es una teoría que sólo tiene que ver con asuntos del presente. (Writings of Nichiren Daishonin, 220-2 1)

También señala en “La apertura de los ojos”:
Declararé lo siguiente. Que los dioses me abandonen. Que las persecuciones me asalten. Incluso así, daré mi vida por la Ley. Shariputra practicó el camino del bodisatva por sesenta kalpas, pero lo abandonó porque no pudo soportar la prueba del brahmán que le pidió uno de sus ojos. De aquellos que recibieron las semillas de la budeidad en el remoto pasado y los que la recibieron de los hijos del Buda Daitsu [Excelencia de la Gran Sabiduría Universal], muchos abandonaron las semillas y sufrieron en el infierno por largos períodos de gohyaku jintengo y de sanzen-jintengo, respectivamente, porque siguieron la influencia de los malos amigos.
Tentado por el bien o amenazado por el mal, si uno se aleja del Sutra del Loto, se condena a sí mismo al estado de Infierno. (Principales escritos de Nichiren Daishonin, 187)
“Sin embargo, por mucho que lo intenté, no pude encontrar una solución convincente al dilema de la vida. Fue así como ponderé este problema una vez más en mi solitaria celda”.

En “La selección del tiempo” el Daishonin establece:
Aunque las personas de hoy puedan seguir las enseñanzas de los sutras con la esperanza de una vida mejor en el porvenir, si los sutras que siguen son equivocados, jamás podrán alcanzar la iluminación. Sin embargo, esto no será atribuible a falla alguna del Buda”. (Writings of Nichiren Daishonin, 555).
Pasajes como éste abundan en los escritos del Daishonin. Resulta inimaginable abordar el budismo sin comprender el concepto de la eternidad de la vida. Es el verdadero aspecto de la vida y el que alguien lo capte es el primer paso hacia su sagrada iluminación. Muchos intelectuales pueden considerar que esto es una superstición, y puede que lo nieguen y se rían con sarcasmo. Desde mi propia perspectiva, sin embargo, la ignorancia de quienes niegan la eternidad de la vida es lo que es risible pues ellos no examinan sus propias vidas de un modo científico.

La ciencia no puede existir sin reconocer causa y efecto. Todos los fenómenos del universo van invariablemente acompañados de sus causas y efectos. Atribuir la aparición de la vida a la concepción de un óvulo con un espermatozoide es simplemente una descripción de los hechos; no nos ofrece una visión de lo esencial. Aunque reconocer que todos los fenómenos tienen sus causas y efectos, algunos piensan despreocupadamente que la vida aparece sólo por chance y que entonces desaparece como una burbuja después de la muerte. Debo decir que tales personas son excesivamente superficiales en cuanto a sus propias vidas.

Por mucho que se desarrollen las ciencias naturales, o por muy fuertemente que la gente grite sobre la abolición de las clases y por la igualdad, los verdaderos fenómenos de la vida no se pueden explicar o comprender plenamente por la sola ciencia o por la sola política.
Vemos personas, gatos, perros, tigres y enormes árboles de cedro. ¿Son sus vástagos iguales o diferentes? Además, ¿cómo se relacionan los unos con los otros?

Aunque todos somos seres humanos, algunos nacen inteligentes mientras que otros no. Algunos nacen bellos mientras que otros nacen feos. Algunos nacen sanos mientras que otros nacen débiles de salud. Algunas personas, por mucho que trabajan, siguen siendo pobres. Las instituciones científicas y sociales carecen totalmente de la capacidad para ayudar a las personas que sufren por causa de su propia avaricia o por sus propios celos, o a las personas que se sienten atormentadas por la avaricia o los celos de otras personas. Las diferencias en nuestras realidades tienen sus causas. Si no se buscan las causas a nivel fundamental, no será posible encontrar soluciones a esos problemas.

Aunque yo explique la eternidad de la vida, no me estoy refiriendo a la existencia de un alma o de un fantasma. Permítanme dejar claro que no estoy señalando la existencia de una especie de fantasma o alma que exista fuera de nuestro cuerpo y mente y que continúe indefinidamente después de la vida.


Notas al pie:
1. Shramanera: un novicio de la Orden Budista que ha prometido sostener los diez preceptos.

2. Ocho fases en la existencia de un Buda: ocho fases sucesivas que se dice manifiesta un Buda cuando aparece en el mundo para salvar a las personas. Estas fases son: 1) descender de los cielos; 2) entrar en el cuerpo de la madre 3) emerger desde el cuerpo de la madre 4) renunciar al mundo; 5) conquistar las fuerzas diabólicas; 6) manifestar la iluminación; 7) dar vueltas a la rueda de la Ley y8) entrar en el nirvana.

3. Tres mil aspectos: Un sistema filosófico establecido por T’ien-t’ai, en China, que tiene como base el Sutra del Loto. La expresión “tres mil” es una integración de los Diez Estados, su posesión mutua, los diez factores y los tres mil ámbitos de la existencia. Estos principios integradores pueden concebirse como las tres mil condiciones de vida que pueden manifestarse en un solo momento.

4. Posesión mutual de los Diez Estados: Es el principio de que cada uno de los Diez Estados contiene dentro de sí mismo a los otros nueve como potencialidad. Esto significa que la condición de vida de un individuo se puede cambiar, y que todos los seres de los nueve estados poseen el potencial para la budeidad. 5. Los tres cuerpos , es decir, tres tipos de cuerpo que posee un Buda: 1) el cuerpo “dharma”, lo cual indica la Ley a la cual es iluminado un Buda; 2) el cuerpo de “recompensa”, el cual indica sabiduría; 3) el cuerpo manifieste, el cual es la forma física que asume el Buda para salvar a las personas.

1 comentario:

mariana guevara dijo...

El señor toda era un ser humano extraordinario.soy feliz de ser parte de la soka gakkai